martes, 3 de junio de 2008

La calidad

Continuamente escucho o leo en la prensa noticias sobre los cierres de muchas "tiendas de barrio" en el sector de la informática de consumo. Es un hecho incuestionable.

Lo que no comparto es la explicación que casi todo el mundo da a este cierre masivo de establecimientos: No pueden competir en precio con las grandes superficies.

Yo disiento profundamente y no solo no estoy de acuerdo sino que pienso que NO DEBEN competir con las grandes superficies en ningún sentido.

Las grandes superficies compiten en precio, tratan a los clientes como meras estadísticas, solo van "a volumen" (más compro, más barato compro), no personalizan, sus trabajadores son meras herramientas de trabajo y son vistos como poco más que costes laborales.

Con contratos basura, su personal es lo menos cualificado posible solo para ahorrar en costes (ese trabajo lo hace cualquiera ...)

Pondré un ejemplo:

Un empresario que se dedica al cultivo de la aceituna para elaborar artesanalmente aceite de oliva virgen extra de la mejor calidad.

Pero no solo eso, se implica en todo el proceso, trabaja la tierra, cuida de sus árboles, se informa sobre todo lo relativo a su trabajo, mejora sus procesos día a día, utiliza las herramientas adecuadas.

Pone gran atención en todos los detalles, trata a cada uno de sus clientes como a una persona particular, con sus necesidades y particularidades y les hace ver la importancia de su trabajo.

Él no vende un producto, vende un trabajo continuo y esmerado de principio a fin, artesanía pura.

Obviamente este señor no debe competir en precio con el aceite de Carrefour (por poner un ejemplo), él no vende lo mismo, sí es aceite pero poco más tienen en común.

Los pequeños comercios de informática deben buscar su mercado en la especialización y en la calidad.

Un esmerado servicio al cliente, escuchar sus necesidades, explicar hasta la saciedad la política de la empresa, pedagogía, mucha pedagogía ...

Transmitir el porqué del importe de la factura, que es un servicio de valor añadido y su precio lo dicta la calidad del servicio y el personal debe saber justificar este precio con su aptitud y preparación.

En fín, creo que en el mercado hay espacio para todos, pero hay que ser realmente necio para pensar en competir con MediaMarkt o El Corte Ingles, Miró, ... desde un pequeño negocio.

Lo más importante es invertir en personal cualificado, con ganas de trabajar y tener una estrategia clara, ese es en mi modesta opinión el camino del éxito.